Pero ahora la ciencia ha dado un paso que nadie esperaba: un animal multicelular que llevaba 24,000 años congelado en Siberia ha vuelto a la vida… y lo que hizo después ha dejado desconcertados a los investigadores.
Lejos de lo que muchos podrían imaginar, no se trata de un mamut ni de un dinosaurio ni ningún gran animal prehistórico. El protagonista de este hallazgo es un rotífero bdeloideo, un organismo microscópico multicelular que habita en entornos de agua dulce y que es conocido por su extraordinaria resistencia.
Los científicos lo extrajeron de las profundidades del permafrost siberiano, ese suelo que permanece congelado de forma continua durante al menos dos años seguidos, donde había permanecido congelado desde el Pleistoceno tardío. La muestra, tomada a más de tres metros bajo tierra, contenía sedimentos que nunca se habían descongelado, lo que permitió preservar al organismo durante milenios.
Cuando los investigadores lo llevaron al laboratorio y lo descongelaron cuidadosamente, ocurrió algo que hasta hace poco parecía imposible.
No solo sobrevivió: volvió a reproducirse
El rotífero no solo volvió a la vida, sino que además comenzó a reproducirse.
Lo hizo mediante un proceso llamado partenogénesis, una forma de reproducción asexual en la que el organismo genera clones de sí mismo sin necesidad de fecundación. Es, de hecho, el único sistema reproductivo de este tipo de animales.
Este detalle es clave, porque demuestra que sus estructuras celulares no solo habían resistido el paso del tiempo, sino que seguían siendo funcionales tras 24,000 años en estado de congelación, lo que era considerado realmente milagroso.
Se trata de un estado extremo en el que el organismo detiene prácticamente por completo su metabolismo, como si estuviera muerto, pero sin estarlo. Es como si el tiempo biológico se pausara.
En ese estado:
No hay actividad metabólica detectable
Las células quedan protegidas frente a daños
El organismo puede soportar condiciones extremas como frío, deshidratación o falta de oxígeno
Hasta ahora, se sabía que algunos organismos podían sobrevivir así durante años o décadas. Pero este caso demuestra que, en determinadas condiciones, podrían hacerlo durante miles de años.
Un hallazgo que cambia lo que sabíamos
Tal y como explicó el investigador Stas Malavin, responsable del estudio publicado en Current Biology:
"Nuestro informe es la prueba más contundente hasta la fecha de que los animales multicelulares podrían sobrevivir decenas de miles de años en criptobiosis".
Y aquí está el verdadero avance: no se trata de un organismo unicelular simple, sino de un animal con estructuras más complejas, como sistema digestivo.
Es decir, la ciencia acaba de dar un paso importante en entender hasta dónde puede resistir la vida.
Aunque este hallazgo recuerda a la ciencia ficción, los científicos insisten: congelar y “revivir” humanos sigue siendo, por ahora, imposible
Cuanto más complejo es un organismo, más difícil es evitar daños durante la congelación, especialmente por la formación de cristales de hielo en las células.
Aun así, este descubrimiento abre la puerta a avances en campos como la criopreservación de tejidos, la medicina regenerativa o incluso los viajes espaciales de larga duración.
Un "despertar" que plantea nuevas preguntas
El permafrost siberiano se está revelando como un auténtico archivo natural del pasado, capaz de conservar vida durante milenios. Y este caso no es el único: anteriormente ya se habían recuperado microorganismos, plantas e incluso un gusano nematodo de más de 30.000 años.
Pero el caso del rotífero marca un antes y un después.
Porque demuestra que la vida, en determinadas condiciones, puede detenerse… y reanudarse miles de años después.