Polo ha ganado fuerza en la tarde de este miércoles hasta convertirse, nuevamente, en un huracán de categoría 5, según el Servicio Meteorológico Nacional. El fenómeno se mueve mar adentro en paralelo a las costas del Pacífico mexicano. Apenas el martes, el ciclón ya había alcanzado la máxima en la escala Saffir-Simpson pero fue perdiendo intensidad progresivamente. La Comisión Nacional del Agua ha apuntado que el centro del ciclón se localiza a 235 kilómetros al suroeste de Zihuatanejo, en Guerrero, con vientos sostenidos de 260 kilómetros por hora.
Esa forma acelerada de intensificarse solo ha ocurrido antes con otros dos ciclones en el Pacífico mexicano: Patricia en 2015 y Otis en 2023. Aunque no se contempla por ahora que llegue a tocar tierra, el fenómeno ha dejado ya lluvias intensas en Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Jalisco. Las autoridades han advertido del riesgo de inundaciones, deslaves, desbordamientos y oleaje de hasta cuatro metros y han desplegado las fases preventivas de los planes D