Cinco soldados estadounidenses fueron hospitalizados tras un tiroteo en la base militar Fort Stewart el miércoles, lo que puso la instalación, ubicada a unos 48 kilómetros al suroeste de Savannah, y al menos seis escuelas, en confinamiento.
Cada uno de los soldados recibió un disparo, según una publicación en la página verificada de Facebook de Fort Stewart y del aeródromo militar Hunter Army Airfield asociado. Se desconoce la magnitud de sus heridas, pero todos fueron trasladados al Hospital Comunitario Militar Winn.
El sospechoso es un sargento del Ejército de 28 años, según un funcionario encargado de hacer cumplir la ley. Está vivo y bajo custodia.
El sospechoso –quien hasta el momento no ha sido identificado públicamente– fue aprehendido a las 11:35 a.m., casi 40 minutos después de que Fort Stewart entrara en confinamiento por los tiros en el área del 2.º Equipo de Combate de la Brigada Blindada, según la publicación de Facebook. No hubo amenaza para la comunidad y el tiroteo está bajo investigación, dijo la publicación.
El incidente del miércoles es el ejemplo más reciente de una comunidad estadounidense afectada por la violencia armada —esta vez en una instalación militar que forma parte de un puesto combinado que alberga a más de 10.000 personas, incluidos soldados, sus familias y empleados civiles del Ejército, según un sitio web de Fort Stewart y Hunter Army Airfield.
Fort Stewart entrena y despliega unidades del Ejército activas y de reserva y es sede de la 3.ª División de Infantería. Juntos, Fort Stewart y Hunter Army Airfield –ubicados en la propia Savannah– emplean a más de 25.000 personas.
El tiroteo se encuentra entre los más de 260 tiroteos masivos que han ocurrido en EE.UU.
en lo que va de 2025, según el Gun Violence Archive (GVA). Incidentes recientes incluyen tiroteos en un rascacielos de Midtown Manhattan en Park Avenue y un bar de barrio en la Montana rural.
GVA, define un tiroteo masivo como un incidente en el que cuatro o más personas reciben disparos, sin incluir al atacante.