En una entrevista el domingo con CBS, al jefe interino de ICE se le pidió que confirmara si, además de arrestar a los trabajadores sin permiso planeaba actuar contra las empresas que los contratan. Respondió: "Al cien por ciento".
En las últimas semanas, las autoridades migratorias han llevado a cabo redadas en lugares de trabajo, una política que promovió el primer gobierno de Trump y que había sido pausada por la administración de Biden. Cientos de presuntos trabajadores ilegales han sido arrestados, incluidos menores de edad.
Esta ofensiva migratoria está teniendo un impacto importante en algunos sectores como la agricultura y la hostelería, al punto de que el mes pasado Trump ordenó a ICE una pausa temporal de las redadas en sitios como restaurantes, granjas y hoteles y el presidente habló de otorgar "un pase" a trabajadores del campo que se encuentran en el país de forma irregular.
Sin embargo, no se concretó y el gobierno no ha dado más detalles. En una conferencia de prensa a principios de este mes, la secretaria de Agricultura de EEUU, Brooke Rollins, declaró que “no habrá amnistía” para los trabajadores agrícolas indocumentados, y que seguirían siendo deportados aunque de forma "estratégica".
En su entrevista con CBS el domingo, el jefe interino de ICE dejó claro que no existe ninguna prohibición para seguir llevando a cabo la aplicación de las leyes migratorias en los centros de trabajo, y que la agencia continuaría haciéndolo, con órdenes de arresto penal contra los empleadores sospechosos de contratar a indocumentados.
"Por eso estamos yendo con órdenes de arresto penales, para centrarnos en estas empresas estadounidenses que intentan ganar un dólar extra a costa de estas personas que vinieron aquí buscando una vida mejor”, declaró Lyons.